Alemania responde a Trump: “El conflicto con Irán no involucra a la OTAN”
El Gobierno de Alemania rechazó la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de involucrar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para intervenir en la crisis relacionada con Estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica para el comercio mundial de petróleo.
El portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, explicó que la OTAN es una alianza enfocada en la defensa territorial de sus miembros, por lo que no existe actualmente un mandato que justifique su despliegue en este conflicto.
“Esta guerra no tiene relación con la OTAN. No es la guerra de la OTAN”, afirmó Kornelius durante una conferencia de prensa, reiterando la posición del gobierno encabezado por el canciller Friedrich Merz.
Las declaraciones se produjeron después de que Trump advirtiera, en una entrevista con el diario Financial Times, que la alianza atlántica podría enfrentar “un futuro muy malo” si no ayuda a garantizar la apertura del estrecho, cuya interrupción por parte de Irán ha provocado un aumento en los precios del petróleo, superando los 100 dólares por barril.
Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, aclaró que Alemania no participará militarmente en el conflicto, aunque señaló que su país está dispuesto a contribuir mediante esfuerzos diplomáticos para asegurar la navegación en el estrecho. También destacó que el conflicto se inició sin consultas previas con sus aliados.
Debate en Europa sobre el estrecho de Ormuz
Mientras tanto, la diplomacia de la Unión Europea analiza posibles acciones para restablecer el tránsito marítimo en el estrecho, considerado un punto clave para el suministro energético mundial.
Los ministros de Exteriores del bloque discuten la posibilidad de modificar el mandato de la misión naval europea en el mar Rojo, conocida como Operación Aspides, con el objetivo de contribuir a la reapertura del paso marítimo.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señaló que mantener abierto el estrecho es un interés estratégico para Europa, por lo que se evalúan distintas alternativas antes de tomar una decisión definitiva.
Desde Londres, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, afirmó que su gobierno trabaja con aliados internacionales en un plan conjunto para reabrir el estrecho de Ormuz y reducir el impacto económico global, aunque dejó claro que no se trata ni se ha planteado como una misión de la OTAN.



