Japón solicita a Estados Unidos actuar ante restricciones en el estrecho de Ormuz
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, informó que solicitó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, actuar con rapidez para resolver las restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, afectado por el conflicto con Irán.
Tras su reunión en la Casa Blanca, Takaichi explicó que ambas naciones coinciden en que la seguridad de esta ruta estratégica es prioritaria, aunque dejó claro que Japón enfrenta limitaciones legales para brindar apoyo militar directo, debido a su marco constitucional.
El mandatario estadounidense ha solicitado sin éxito a aliados de la OTAN y países asiáticos enviar buques militares para proteger la navegación, actualmente condicionada por Irán.
En el caso japonés, el artículo 9 de su Constitución pacifista impide la participación militar en conflictos, lo que limita su capacidad de respuesta en este escenario.
La líder japonesa reiteró la importancia de lograr una solución rápida y garantizar el tránsito seguro por Ormuz, una vía por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial, clave para economías asiáticas como Japón.
Asimismo, destacó que Tokio y Washington mantendrán una estrecha cooperación para asegurar la estabilidad en Oriente Medio, incluyendo el suministro energético global.
Durante el encuentro, Japón también propuso desarrollar un proyecto conjunto para almacenar petróleo estadounidense, como parte de los acuerdos energéticos entre ambos países.
Cabe destacar que Japón se comprometió a adquirir aproximadamente 7,000 millones de dólares anuales en hidrocarburos de Estados Unidos, tras una reducción de aranceles aplicada por Washington.
Desde el inicio del conflicto con Irán, ambos países han liberado reservas estratégicas de petróleo para estabilizar los precios internacionales.
En el ámbito económico y tecnológico, se lograron acuerdos en minerales críticos, así como proyectos para la extracción de recursos marinos en territorio japonés.
Además, ambas naciones anunciaron una inversión conjunta de 40,000 millones de dólares para el desarrollo de reactores nucleares modulares en Estados Unidos, junto a otro acuerdo energético para la producción de gas natural.
En materia de defensa, se acordó avanzar en la cooperación militar, incluyendo el desarrollo y producción conjunta de misiles.



